En un giro inesperado de los acontecimientos, el Ejército de Estados Unidos ha hecho un llamado claro y directo al Gobierno sirio. ¿La razón? Que frenen su reciente ofensiva contra las milicias kurdas-árabes que operan en el noreste del país, esas mismas que han sido sus aliados en la lucha contra el temido Estado Islámico.
El Mando Central del Ejército estadounidense, conocido como CENTCOM, no se ha andado con rodeos. En un comunicado emitido, instó a ambas partes a rebajar la tensión. Esto se vuelve crucial ya que hay una operación internacional en marcha para erradicar a las células durmientes del Estado Islámico en Siria. El almirante Brad Cooper, quien dirige el CENTCOM, fue muy claro: “Pedimos a las fuerzas del Gobierno sirio que cesen todas sus actividades ofensivas entre Alepo y Al Taqba”. Justo cuando suena este aviso, nos enteramos de que el Ejército sirio había anunciado su entrada precisamente en Al Taqba.
Un conflicto sin fin
La reanudación de hostilidades entre el Ejército sirio y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) no solo es alarmante; también refleja un fracaso rotundo en las negociaciones de integración entre Damasco y la Administración Autónoma para el Norte y el Este de Siria (AANES), liderada por Ahmed al Shara, exyihadista ahora convertido en negociador.
“Para hacer frente al Estado Islámico necesitamos trabajar juntos”, subrayó Cooper. Sin duda alguna, una Siria que encuentre la paz consigo misma será vital para lograr estabilidad en toda la región. Las fuentes de la AANES han confirmado que Al Shara tuvo una conversación “positiva” con Mazlum Abdi, comandante de las FDS. Hay esperanzas sobre una posible reunión entre ellos esta misma tarde en Damasco, donde podría estar presente Tom Barrack, enviado especial durante la visita reciente a Kurdistán iraquí.

