MADRID 17 Ene. (EUROPA PRESS) – En un giro inesperado de los acontecimientos, el primer ministro británico, Keir Starmer, no ha tenido reparos en criticar la postura «totalmente errónea» del presidente estadounidense, Donald Trump. Este sábado, Trump anunció la imposición de aranceles contra Dinamarca y varios países europeos en respuesta a unas maniobras militares que han levantado ampollas.
Starmer no se ha quedado callado: «Aplicar tarifas a nuestros aliados en nombre de la seguridad colectiva es simplemente inaceptable», escribió en sus redes sociales. El primer ministro dejó claro que la cuestión de Groenlandia es algo que debe ser decidido entre groenlandeses y daneses, subrayando que «su futuro no es asunto de Estados Unidos».
El impacto de las decisiones unilaterales
La tensión no se detiene ahí. También Kemi Badenoch, líder del Partido Conservador británico, ha calificado como una «terrible idea» la decisión de Trump. Según ella, estos aranceles solo van a suponer más carga para las empresas británicas. «La soberanía de Groenlandia le pertenece al pueblo groenlandés», enfatizó Badenoch con firmeza.
Para añadir leña al fuego, Trump anunció que estos aranceles adicionales del 10% entrarán en vigor el próximo 1 de febrero y podrían aumentar hasta un 25% en junio si no hay acuerdo sobre la supuesta compra de Groenlandia por parte de Estados Unidos. Mientras tanto, Dinamarca continúa llevando a cabo ejercicios militares respaldados por otras naciones involucradas. Y así, el juego político se intensifica mientras todos observan cómo se desarrollan los acontecimientos.

