En una conversación que resuena con las tensiones actuales, el presidente ruso, Vladimir Putin, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, han estado intercambiando opiniones sobre la situación en Irán. Esta charla se produjo después de una serie de protestas en el país persa que han dejado un reguero de dolor, con cientos de vidas perdidas.
El Kremlin no ha dudado en comunicar que ambos líderes discutieron sobre lo que está ocurriendo en Oriente Próximo. Putin hizo un llamado claro: es hora de priorizar la diplomacia para garantizar tanto la estabilidad como la seguridad en esta región tan convulsa. “Es fundamental aumentar los esfuerzos políticos y diplomáticos”, señaló el mandatario ruso. Pero aquí viene lo curioso: aunque acordaron mantener el contacto a varios niveles, no se dieron muchos más detalles al respecto.
Tensiones a flor de piel
Por otro lado, la oficina de Netanyahu todavía no ha hecho comentarios sobre esta charla telefónica. Y es que Irán está viviendo momentos críticos; las protestas comenzaron por una crisis económica profunda y rápidamente se transformaron en disturbios violentos. Desde Teherán acusan a Estados Unidos e Israel de ser los instigadores detrás del descontento popular, diciendo que buscan crear un pretexto para intervenir militarmente.
A pesar del clamor por diálogo, Irán también ha dejado claro que están listos para cualquier eventualidad bélica. Recordemos que Israel ya había lanzado una ofensiva militar contra Irán hace unos años, donde EE.UU. también jugó su papel con bombardeos dirigidos a instalaciones nucleares iraníes. La historia nos muestra cómo este ciclo de violencia puede volver a repetirse si no hay una mano tendida hacia la paz.

