El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha vuelto a alzar la voz este martes en un llamado apremiante por «nuevos paquetes de asistencia» para su país. Tras una reciente oleada de bombardeos que han dejado al menos cuatro muertos en Jérkov, no ha dudado en subrayar que Moscú debe entender que el frío no le ayudará a ganar la guerra. En sus palabras se percibe una mezcla de desesperación y determinación.
«Son necesarios misiles a diario para nuestros sistemas de defensa aérea, sobre todo ahora que el invierno ha llegado con toda su fuerza», ha afirmado. A continuación, instó a la comunidad internacional a reaccionar: «El mundo puede responder a este terror ruso con nuevos paquetes de asistencia para Ucrania», enfatizando la urgencia del asunto.
La devastación continúa
Zelenski también hizo hincapié en que «esperamos que se aceleren las entregas ya acordadas con Estados Unidos y Europa». En su análisis del ataque más reciente, destacó que el objetivo principal eran las instalaciones eléctricas del país, lo que llevó a una «destrucción extensa de infraestructura residencial y civil». Los bombardeos rusos han impactado duramente provincias como Dnipropetrovsk, Yítomir y Odesa.
Lamentablemente, se han registrado incidentes trágicos como el misil lanzado contra una sede postal en Korotich, donde murieron cuatro personas sin motivo militar alguno. En un mensaje conmovedor compartido en redes sociales, Zelenski subrayó que «la situación en Kiev es crítica», con cientos de miles de hogares sin electricidad.
A pesar del caos y la destrucción, Zelenski destaca la resiliencia del pueblo ucraniano: «Dondequiera que Rusia intente destruir, los ucranianos se apoyan mutuamente. Ahora más que nunca necesitamos esa fortaleza interna». Cada ataque es un recordatorio claro: el apoyo a Ucrania no puede detenerse.

