BRUSELAS, 9 Ene. (EUROPA PRESS) – Este viernes, en una llamada que no ha pasado desapercibida, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se han sentado a hablar sobre algo que nos atañe a todos: la seguridad en el Ártico. En un momento delicado para las relaciones internacionales, donde Estados Unidos se muestra más interesado que nunca en anexionarse Groenlandia bajo la excusa de razones de seguridad nacional, la conversación cobra especial relevancia.
A través del portavoz adjunto del Departamento de Estado, Tommy Pigott, hemos sabido que ambos líderes intercambiaron opiniones sobre este tema candente. No solo eso; también discutieron cómo lograr un fin negociado al conflicto entre Rusia y Ucrania que sea realmente justo y duradero. Un conflicto en el que su propio presidente, Donald Trump, parece querer hacer de mediador entre Moscú y Kiev para poner fin a la invasión rusa que ya lleva casi cuatro años.
Un contexto complicado
La charla se produce en un clima donde Estados Unidos insiste en sus pretensiones sobre Groenlandia, destacando su carácter estratégico. La OTAN ha dejado claro que la seguridad de sus miembros se basa en la defensa colectiva, aplicándose este principio no solo a Europa sino también al Ártico y al Atlántico Norte.
Desde dentro de la Alianza Atlántica han confirmado a Europa Press que durante la última cumbre celebrada en La Haya se acordó aumentar el gasto en defensa. Esto ya tiene repercusiones visibles en Groenlandia. Además, los estados miembros están intensificando su enfoque hacia el Alto Norte mediante mejor preparación y entrenamiento ante cualquier eventualidad.
Aunque algunos puedan pensar que todo esto es solo una maniobra política más, lo cierto es que detrás hay un entramado complejo donde las decisiones tomadas hoy pueden marcar nuestro futuro. Mientras tanto, Rusia continúa rechazando cualquier envío de tropas internacionales a Ucrania y advierte sobre posibles consecuencias militares por estas acciones. La situación está lejos de ser sencilla.

