En un giro inesperado de los acontecimientos, el presidente colombiano, Gustavo Petro, ha lanzado un mensaje directo a Delcy Rodríguez, la presidenta encargada de Venezuela. ¿La propuesta? Unir fuerzas para enfrentar una amenaza que se cierne sobre ambos países: la posible alianza entre las disidencias de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), liderada por ‘Iván Mordisco’. En su declaración más reciente, Petro ha dejado claro que esta unión no es solo estratégica, sino vital para la defensa de América Latina.
Una respuesta necesaria ante la invasión
«La alianza que propone ‘Iván Mordisco’ no defiende a nadie», ha afirmado Petro con contundencia en sus redes sociales. Desde su perspectiva, estos grupos armados son solo una excusa para justificar agresiones externas como la intervención militar estadounidense en Venezuela. El presidente colombiano ha instado a Rodríguez a trabajar juntos para «desarmar y reducir al narco», enfatizando que la lucha contra el narcotráfico debe ser una prioridad compartida.
Petro se ha mostrado firme al señalar que los ejércitos latinoamericanos deben reunirse y colaborar. «América Latina tiene que defenderse de cualquier actor que desestabilice nuestra región», ha declarado. Esta no es solo una cuestión política; es un llamado apasionado a unir fuerzas en pro del bienestar de nuestros pueblos.
Mientras tanto, ‘Iván Mordisco’ intenta forjar un «gran bloque insurgente» con otros grupos armados para hacer frente a lo que él considera una amenaza regional tras los recientes ataques estadounidenses en suelo venezolano. En este contexto tan complejo, parece evidente que las palabras de Petro resuenan con fuerza: «Los narcotraficantes armados deben ser derrotados por los pueblos unidos a sus estados». Este es un momento decisivo; está claro que la lucha por la soberanía y la paz en América Latina apenas comienza.

