En una conversación que ha dado mucho de qué hablar, el ministro del Interior de Colombia, Armando Benedetti, reveló que el presidente estadounidense, Donald Trump, admitió haber sido mal informado sobre su colega colombiano, Gustavo Petro. Durante esa llamada telefónica reciente, Trump dejó claro que «le habían dicho algo completamente diferente» sobre las acusaciones de narcotráfico que rodean a Petro y su gobierno. Esto no es cualquier cosa; estamos hablando de un cambio en la narrativa que podría influir en las relaciones bilaterales.
Una charla crucial para deshacer entuertos
Benedetti compartió con los oyentes de Caracol Radio detalles sobre esta conversación. Según él, Trump mantuvo un tono cordial y receptivo. Después de tantos ataques mutuos y amenazas veladas de intervención por parte de Estados Unidos, era vital para el Gobierno colombiano establecer este «contacto directo» con la Casa Blanca. ¿La razón? Ellos creían firmemente que estaban engañando a Trump respecto a la figura de Gustavo Petro.
Petro aprovechó la ocasión para presentar su historial en la lucha contra el narcotráfico, respaldándose en cifras obtenidas mediante un esfuerzo conjunto entre las fuerzas colombianas y los servicios de inteligencia estadounidenses. En medio de este intercambio crucial, también se trató el tema del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y sus actividades en la frontera con Venezuela. Sin embargo, sorprendentemente no se tocó el asunto del levantamiento de sanciones ni para Trump ni para Petro.
A finales de octubre del año pasado, mientras las relaciones entre Washington y Bogotá se deterioraban rápidamente, Trump incluyó a Petro y algunos miembros cercanos a él —incluyendo a su primera dama— en una lista polémica por supuestos vínculos con el narcotráfico. Pero tras esta charla telefónica y con una invitación abierta a reunirse en EE.UU., parece que las aguas podrían empezar a calmarse después del caos generado por el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro.

