En una jornada marcada por la tensión internacional, Rusia ha alzado la voz para expresar su grave preocupación tras lo que califica como una interceptación ilegal de su petrolero ‘Marinera’ en aguas del Atlántico Norte. Este incidente, que tuvo lugar el miércoles, surge en medio de acusaciones sobre la supuesta violación de sanciones estadounidenses contra lo que llaman la ‘flota fantasma’ rusa, utilizada para evadir restricciones al sector energético en Venezuela.
Una navegación inocente
El Ministerio de Exteriores ruso no ha tardado en reaccionar. Aseguran que el ‘Marinera’, con pabellón ruso desde el 24 de diciembre, navegaba inocentemente hacia un puerto ruso cuando fue detenido. En un comunicado contundente, subrayan que las autoridades estadounidenses recibieron información fiable sobre el estatus pacífico del buque. “No podían tener dudas”, aseguran, dejando claro que no había motivos para especulaciones sobre su legalidad.
Además, enfatizan que detener un barco en alta mar solo está permitido bajo circunstancias muy específicas, como el combate a la piratería o el tráfico de personas, situaciones que claramente no se aplican aquí. En este sentido, han dejado claro que no se dio ningún consentimiento a Estados Unidos para llevar a cabo tal acción.
Moscú no solo protesta ante esta situación; también advierte que esto representa una seria violación de los principios internacionales y los derechos legítimos de Rusia. La vida de los miembros de la tripulación —que incluye personas de diversas nacionalidades— está en juego y eso es algo que consideran absolutamente inaceptable.
A medida que las tensiones aumentan, Rusia teme que este tipo de incidentes puedan dar pie a acciones más agresivas por parte de otros países. La advertencia es clara: lo sucedido con el ‘Marinera’ podría desatar un aumento en las tensiones militares y políticas en Europa y más allá. Moscú critica duramente a Reino Unido por su historial de acciones similares y llama a Estados Unidos a adherirse a las normas internacionales.
En medio del tumulto político, Rusia hace un llamado humanitario: desea que se respete la dignidad y los derechos de los miembros de la tripulación y pide su regreso seguro a casa lo más pronto posible.

