El pasado miércoles, en un giro más de su característico discurso, Donald Trump lanzó una afirmación que dejó a muchos pensando. En medio de la creciente tensión sobre Groenlandia, el presidente estadounidense aseguró que Rusia y China no tendrían miedo si Estados Unidos decidiera dar un paso atrás en la OTAN. Con un mensaje directo en su plataforma Truth Social, afirmó: «Siempre apoyaremos a la OTAN, aunque ellos no nos apoyen». Sin embargo, también añadió que la única nación que realmente temen es la reconstruida América bajo su liderazgo.
Tensiones y críticas a los aliados
No se detuvo ahí. Trump aprovechó para criticar a aquellos países miembros de la OTAN que antes solo contribuían con el 2% de su PIB en defensa. «Nosotros éramos los tontos pagando por ellos», dijo con esa confianza característica. Pero parece que tras sus gestiones lograron elevar ese gasto al 5%, ¡y vaya si pagaron rápido!
A lo largo de su intervención, Trump también recordó cómo él había intervenido para evitar que Rusia tomara control total sobre Ucrania. Y como siempre, no pudo resistir mencionar el Premio Nobel de la Paz que Noruega le negó a pesar de haber puesto fin a ocho guerras: «¿Imprudente? No hay duda».
En medio del revuelo por sus declaraciones sobre Groenlandia —donde Washington ha insistido en tener un control militar por razones de seguridad nacional— las autoridades danesas respondieron firmemente, recordando que la isla no está en venta y reafirmando su histórica alianza con Estados Unidos.

