En un escenario internacional cada vez más tenso, el Gobierno chino ha dejado claro que no está dispuesto a dejar que se pasen por alto sus intereses legítimos en Venezuela. La portavoz de Exteriores, Mao Ming, fue contundente en su mensaje durante una rueda de prensa desde Pekín: «Los derechos e intereses legítimos de China en Venezuela deben ser protegidos». Esto surge tras las recientes demandas de Estados Unidos para controlar la industria petrolera venezolana, lo que podría perjudicar a otros socios comerciales del país sudamericano.
Una relación basada en la soberanía
Mao destacó que la cooperación entre China y Venezuela es un asunto entre dos estados soberanos, respaldado por el Derecho Internacional. Además, subrayó que Venezuela tiene plena soberanía sobre sus recursos naturales y actividades económicas, criticando las exigencias estadounidenses como una violación directa de los derechos del pueblo venezolano.
Las palabras de Mao no solo son una defensa, sino también un grito a favor del respeto y la negociación. En un momento donde las sanciones previas ya han hecho mella en el tejido económico y social venezolano, ella enfatizó: «Primero fueron las sanciones; ahora este uso flagrante de la fuerza contra nuestra soberanía ha afectado gravemente el orden económico». Y no se quedó ahí; instó a Estados Unidos a liberar al presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
La postura china refleja una clara intención de seguir fortaleciendo sus lazos con América Latina y el Caribe, independientemente de cómo se desarrolle la situación global. En resumen, mientras unos intentan imponer su voluntad mediante exigencias desmedidas, otros defienden con firmeza su derecho a existir como nación soberana.

