MADRID, 6 de enero. El presidente surcoreano, Lee Jae Myung, ha hecho un llamamiento claro: quiere que la relación entre Corea del Sur y China sea más que una simple negociación, desea convertirla en una tendencia irreversible. Estas palabras resonaron durante su reciente encuentro con el primer ministro chino, Li Qiang, en el marco de su visita a ese gigante asiático.
En un contexto donde los vínculos con Corea del Norte y China se han estrechado, Lee no se anda con rodeos y aboga por fortalecer esos lazos. Consciente de la historia convulsa que ha marcado la península coreana, ha instado a las autoridades chinas a buscar juntos caminos hacia la paz. «Con esta visita, esperamos que este año sea el inicio de una restitución completa de nuestras relaciones», afirmó Lee durante la reunión.
Una apuesta por el futuro compartido
A medida que avanza en sus negociaciones, Lee también ha solicitado apoyo a Li para llevar adelante sus planes. Ha destacado cómo Pekín juega un papel crucial en este proceso, especialmente ante una próxima cumbre trilateral con Japón. «Deseo que podamos expandir nuestra cooperación ante los retos actuales», aseguró. No es solo cuestión de economía; se trata de construir juntos un futuro donde prime la paz y la estabilidad en nuestra región.

