El pasado domingo, el secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania, Rustem Umerov, compartió noticias que, al menos para muchos, suenan a esperanza. En una charla cargada de optimismo, aseguró que ya han cerrado un 90 por ciento de un acuerdo que podría poner fin a la guerra con Rusia. ¡Increíble!
Todo esto se ha discutido en reuniones que tuvieron lugar en Kiev, donde delegaciones de varios países europeos y representantes de la UE y la OTAN se han sentado a la mesa. Incluso Steve Witkoff, enviado especial del expresidente estadounidense Donald Trump, se ha sumado a las conversaciones mediante videoconferencia. Umerov resaltó: “Esto nos ha permitido sincronizar nuestras posturas en tiempo real”. No es algo menor.
Nuevos horizontes tras años de conflicto
A medida que avanzaban las discusiones sobre garantías de seguridad y los puntos clave del plan para una paz duradera, el ucraniano expresó su confianza: “Estamos trabajando en los detalles”. El hecho de haber logrado ese acuerdo mayoritario es significativo; significa que hay un camino trazado hacia la próxima fase: una reunión entre líderes nacionales programada para el 6 de enero en París.
Pero eso no es todo. Justo un día antes, el 5 de enero, los jefes de Estado Mayor europeos también se reunirán para coordinar acciones con sus aliados. Se siente un aire diferente; Umerov describió este domingo como un día “ocupado” pero productivo. A lo largo del día, también se llevaron a cabo reuniones cruciales con figuras del ámbito de seguridad y defensa.
Parece que finalmente están tomando decisiones firmes. Al final del día, él mismo dejó claro: “Estamos trabajando con solidez. Estamos avanzando”. Y eso es lo que todos queremos escuchar después de tanto tiempo esperando una salida a este conflicto desgastante.

