En una tarde que promete ser histórica, el avión que lleva a Nicolás Maduro, el controvertido presidente de Venezuela, ha aterrizado en la Base Aérea de la Guardia Nacional de Stewart, en Nueva York. Así lo han confirmado varios medios estadounidenses que no han podido evitar dar la primicia. Con su esposa, Cilia Flores, a su lado y rodeados por un dispositivo de seguridad impresionante, ambos descendieron del avión con más de una docena de agentes escoltándolos.
El futuro incierto de Maduro
Pero este no es un simple viaje. En el aire flotan acusaciones graves; se habla de conspiración narco-terrorista y posesión ilegal de drogas. La situación es delicada y los rumores apuntan a que Maduro podría ser trasladado en helicóptero hasta la ciudad para enfrentar sus cargos en el Tribunal del Segundo Distrito. Entre ellos, está la tenencia de cinco kilos de cocaína, así como otras acusaciones que incluyen posesión de armas y conspiración.
Mientras tanto, desde Caracas, su gobierno hace llamamientos a la calma ante lo que consideran un ataque injusto. Pero aquí estamos nosotros, observando cómo se desenvuelve esta trama digna de una novela. ¿Qué pasará ahora? Las preguntas son muchas y las respuestas aún están por llegar.

