Este viernes, el sur de México vivió un momento inesperado. Un terremoto de magnitud 6,5 ha dejado a muchos con el corazón en un puño. La presidenta del país, Claudia Sheinbaum, se encontraba dando una comparecencia ante la prensa en Ciudad de México cuando todo se detuvo por este temblor que no pasó desapercibido.
El Servicio Sismológico Nacional no tardó en informar que el epicentro estaba situado a 15 kilómetros al suroeste de San Marcos, en Guerrero, y a unos diez kilómetros de profundidad. A medida que las primeras réplicas resonaban, la mandataria y todos los presentes tuvieron que abandonar rápidamente el lugar como parte del protocolo de seguridad.
Medidas rápidas y preocupación colectiva
Afortunadamente, hasta ahora no hay noticias sobre víctimas o daños significativos. Sin embargo, la tensión era palpable. ¿Cómo puede un evento así cambiarlo todo tan rápido? La rueda de prensa se reanudó más tarde, pero sin duda este incidente dejó una marca. En estos momentos es vital estar atentos y mantener la calma ante lo imprevisto.

