MADRID, 29 Dic. (EUROPA PRESS) – Este lunes, Donald Trump abrirá las puertas de su lujosa mansión en Mar-a-Lago, Florida, para recibir a Benjamin Netanyahu. El primer ministro israelí y el presidente estadounidense se sentarán a charlar sobre la segunda fase del tan esperado plan de paz para la Franja de Gaza. Pero hay un trasfondo inquietante: todos estamos esperando que Hamás entregue los restos del último rehén que aún permanece atrapado en ese enclave palestino.
Un alto el fuego frágil y muchas dudas
Desde el 10 de octubre, Gaza vive bajo un alto el fuego inestable, mientras las tensiones entre Israel y Hamás no cesan. Ambos se acusan mutuamente de boicotear un acuerdo que debería haber puesto fin a más de dos años de enfrentamientos devastadores. La situación es desgarradora: más de 71.000 vidas perdidas y una crisis humanitaria que nos deja sin aliento.
Ahora, tras la primera fase donde se entregaron algunos rehenes, esta nueva etapa tiene como objetivo desarmar a Hamás y proponer el despliegue de fuerzas internacionales para evitar nuevos conflictos. Sin embargo, Hamás parece no estar muy dispuesto a dejar sus armas. Y lo peor es que todo este proceso queda en espera hasta que todos los rehenes sean devueltos, tanto vivos como fallecidos; hay al menos un cuerpo más que sigue sin aparecer.
A pesar del clima tenso, se espera que los familiares del último rehén cuyos restos siguen sin aparecer acompañen a Netanyahu en su visita. Antes de reunirse con Trump, Netanyahu tendrá una charla con Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense. Esta reunión en Mar-a-Lago será la sexta entre ambos desde que Trump volvió a la Casa Blanca este año.
No solo Gaza estará sobre la mesa; Irán también promete ser parte del debate, así como las intenciones israelíes de continuar con sus bombardeos tras ataques recientes contra sus arsenales. En días pasados, Mar-a-Lago fue testigo también de otro encuentro significativo entre Trump y el presidente ucraniano Volodimir Zelenski; juntos han expresado optimismo respecto a acercar la paz en Ucrania.

