El frío extremo se ha cobrado la vida de un bebé de tan solo dos meses en Gaza, donde alrededor de 235.000 personas sufren las consecuencias devastadoras de la tormenta polar ‘Byron’. Desde el 7 de octubre, tras el inicio de los ataques del Ejército israelí, la situación humanitaria ya era crítica, pero ahora se ha vuelto insostenible.
Las autoridades han confirmado que 17 edificios se han desplomado y que unas 42.000 tiendas y refugios temporales han quedado dañados entre el 10 y el 17 de diciembre. En este contexto dramático, varios habitantes han perdido la vida debido a estos derrumbes. “Meses de guerra y desplazamiento obligaron a la población a vivir entre escombros y en refugios improvisados”, compartió UNRWA en su cuenta de X. Y no podemos olvidar que, aunque ‘Byron’ sea un desastre natural, sus efectos son amplificados por decisiones humanas”, enfatizaron.
Días oscuros en Gaza
Aún más trágico es que el pasado lunes se reportó una nueva muerte por el colapso de un edificio, sumando ya 17 fallecidos relacionados con estos incidentes tras el paso del temporal. El Ministerio de Sanidad gazatí también informó sobre la muerte del bebé por las gélidas temperaturas; así ya son tres los pequeños perdidos por este cruel frío.
A lo largo del conflicto desde octubre, las cifras son desgarradoras: se cuentan ya 71.266 muertos y más de 171.222 heridos, incluyendo 414 vidas perdidas y más de 1.145 heridos desde que entró en vigor un alto al fuego temporal con Israel.

