En un giro inesperado de los acontecimientos, Donald Trump, el polémico expresidente de Estados Unidos, ha levantado la voz sobre el reciente descubrimiento de más de un millón de documentos que podrían estar relacionados con el caso del infame Jeffrey Epstein. Desde su plataforma Truth Social, Trump no se contuvo y afirmó que este hallazgo obligará al Departamento de Justicia a «gastar todo su tiempo» en lo que él califica como un «bulo de inspiración demócrata».
La caza de brujas continúa
El magnate neoyorquino insistió en que son precisamente los miembros del Partido Demócrata quienes tienen lazos con Epstein, mientras se apresuró a desvincularse a sí mismo y a su partido. En sus palabras, preguntó retóricamente: «¿Cuándo dirán basta ya y se dedicarán al fraude electoral?». Es evidente que Trump siente que este asunto solo sirve para desviar la atención del verdadero trabajo que debería estar haciendo el gobierno.
Este nuevo maratón burocrático llega justo después de que el Departamento de Justicia anunciara este miércoles la existencia de estos «más de un millón de documentos adicionales». Y aunque prometieron hacerlos públicos, advirtieron que podría tardar debido al ingente volumen del material.
Trump no escatimó en críticas hacia lo que él llama la «izquierda radical», afirmando: «¡Que publiquen todos sus nombres, los avergüencen y vuelvan a ayudar a nuestro país!». Este mensaje resuena fuerte en tiempos donde las divisiones políticas parecen más marcadas que nunca.
A modo recordatorio, Epstein fue arrestado en julio de 2019 por delitos gravísimos como abuso sexual y tráfico infantil. Un personaje cuya red llegó hasta figuras influyentes como Bill Clinton o incluso el propio Trump. La situación es tensa y está llena de acusaciones mutuas.
Al final del día, parece claro que esta nueva revelación trae consigo una tormenta política inminente. Como bien dijo Trump: «Cuando sus nombres salgan a la luz y se revele que todos son demócratas, habrá muchas explicaciones por dar».

