En una decisión que no ha pasado desapercibida, el Partido Comunista de China (PCCh) ha expulsado a uno de sus altos cargos por corrupción. Este viernes, las noticias nos cuentan que Yang Chao, quien dirigía la mayor compañía de seguros del país, China Life Insurance, ha sido apartado tras ser acusado de aceptar sobornos. Y todo esto ocurre en el marco de las purgas que han marcado el mandato del presidente Xi Jinping.
¿Un cambio real o solo palabras?
La medida llega justo después de una reunión del Buró Político, donde se discutieron los planes para el futuro y cómo enfrentar este mal endémico. Xi Jinping ha hecho hincapié en su política de “tolerancia cero” hacia la corrupción, asegurando que “no hay tiempo para aflojar” en esta batalla. Sin embargo, muchos se preguntan si estas acciones son suficientes o si simplemente estamos ante un nuevo episodio más dentro del juego político.
Yang Chao no solo pierde su puesto; también se le confiscarán las ganancias acumuladas mientras la Fiscalía lleva a cabo su investigación. La acusación es grave: utilizar su cargo para recibir grandes sumas de dinero ilegalmente. Xi, por su parte, no escatima en palabras al declarar que estos comportamientos “ponen en jaque la fortaleza y unidad del Partido”.
A medida que seguimos viendo estas situaciones desenfrenadas entre los altos mandos, queda claro que la lucha contra la corrupción sigue siendo un tema candente y crucial para el futuro político del país.

