MADRID, 21 Abr. (EUROPA PRESS) – Este lunes, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha hecho oficial que asistirá al funeral del Papa Francisco, un evento que promete ser un momento conmovedor y lleno de recuerdos. «Melania y yo vamos a ir al funeral del Papa Francisco en Roma. ¡Estamos deseando estar allí!», escribió Trump en su red social, Truth Social, reflejando la expectativa de un viaje que marcará la historia.
Un gesto de respeto que trasciende fronteras
En medio de este anuncio, Trump también envió sus condolencias por el fallecimiento del Papa: «Descanse en paz el Papa Francisco. Que Dios le bendiga a él y a todos los que le amaron», compartió en su plataforma. Poco después, la Casa Blanca emitió un mensaje similar, mostrando una unidad casi inesperada en estos tiempos polarizados.
Como parte de este homenaje, Trump ha dado instrucciones para que las banderas ondeen a media asta como signo de respeto hacia la memoria del pontífice. Esta directriz afecta a «todos los edificios y terrenos públicos», incluidas las bases militares y los buques de guerra estadounidenses hasta el atardecer del día del entierro. Las embajadas e instalaciones consulares también deben seguir esta orden.
Este lunes, ya se podía ver la bandera estadounidense ondeando a media asta sobre la Casa Blanca. La noticia se vuelve aún más impactante cuando consideramos que Francisco falleció este mismo día, justo después de haber estado presente ante el público durante el Domingo de Resurrección en San Pedro. Un último saludo emocionante que resuena con fuerza entre todos aquellos que lo admiraban.