MADRID, 2 Abr. (EUROPA PRESS) – Esta mañana, la ciudad natal del presidente Volodimir Zelenski, Krivói Rog, ha sido escenario de una devastadora tragedia. Al menos cuatro personas han perdido la vida tras un ataque de las fuerzas rusas, que no han dudado en bombardear infraestructura civil con misiles balísticos. El alcalde Oleksandr Vilkul ha expresado su profundo dolor por estas muertes y también ha informado sobre otras tres personas heridas en el mismo suceso.
La situación es alarmante. El gobernador de Dnipropetrovsk, Sergi Lisak, no se anda con rodeos y advierte: el peligro sigue latente. Su mensaje a la población es claro: permanecer en lugares seguros hasta que se levante la alerta de ataque aéreo. La pasada noche fue caótica; más de 70 drones rusos atacaron instalaciones energéticas no solo en Dnipropetrovsk, sino también en Járkov, Odesa y Sumi.
Un mensaje urgente desde lo más alto
Zelenski ha salido al paso para denunciar este tipo de agresiones como una muestra del desprecio que Moscú tiene por los esfuerzos diplomáticos. “Putin ni siquiera quiere garantizar un alto el fuego parcial… Debemos actuar cuanto antes”, ha manifestado a través de sus redes sociales, dejando claro que la comunidad internacional debe reaccionar ante esta escalofriante realidad.
No podemos quedarnos impasibles ante estos actos; son vidas humanas que se ven truncadas por decisiones frías y calculadas. La guerra nos toca a todos y cada uno de nosotros debe sentir ese llamado a actuar y a solidarizarse con quienes están sufriendo.