En un giro inesperado de los acontecimientos, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha calificado de «farol» la investigación que se ha abierto contra varios de sus asesores. Todo esto en el marco del conocido escándalo llamado ‘Qatargate’, donde se les acusa de filtrar información favorable al Gobierno qatarí. Este miércoles, Netanyahu salió a declarar ante un tribunal en Tel Aviv y no pudo contener su indignación frente a los periodistas. «¿Cómo no os da vergüenza?», exclamó, dirigiéndose a ellos por la cobertura que han hecho del caso.
Una caza de brujas según Netanyahu
Desde que comenzaron las pesquisas, el mandatario no ha dejado de criticar a las fuerzas de seguridad. Hace solo unos días, apuntó que todo esto es parte de una «caza de brujas» con el único propósito de frenar su intención de destituir a Ronen Bar, jefe del Shin Bet, la agencia de inteligencia interna del país. Curiosamente, la investigación contra Yonatan Urich y Eli Feldstein ya estaba en marcha antes incluso de que Netanyahu anunciara su plan para despedir a Bar.
Aparentemente, Urich y Feldstein fueron detenidos tras descubrirse que estaban vinculados con una empresa qatarí cuyo objetivo era colocar noticias favorables sobre Doha en los medios israelíes. El diario ‘The Times of Israel’ informa que uno de los detenidos había trabajado para esta compañía mientras era portavoz del primer ministro. Esta situación plantea serias preguntas sobre las relaciones entre medios y política y deja claro que estamos lejos de conocer toda la verdad detrás del escándalo.