En una jornada marcada por la tensión y la desesperación, al menos doce personas han sido arrestadas en Jerusalén durante las protestas que clamaban por un acuerdo entre el Gobierno israelí y Hamás. Los manifestantes, que sumaban alrededor de 2.000, salieron a las calles para exigir la liberación de los 59 rehenes que siguen en manos del grupo palestino en la Franja de Gaza.
El ambiente estaba cargado; la indignación se palpaba en el aire. Entre gritos y pancartas, la comunidad reclamaba una solución urgente, mientras que las fuerzas de seguridad no tardaron en intervenir. Así lo recoge ‘The Times of Israel’, donde se detalla cómo esos arrestos se produjeron en medio de un contexto complicado: el escándalo del ‘Qatargate’.
Un día agitado para el Ejecutivo israelí
Aún más revuelo trajo consigo la noticia de que dos asesores del primer ministro habían sido detenidos por presuntamente filtrar información favorable a Qatar a medios israelíes. Y como si fuera poco, Benjamin Netanyahu tuvo que comparecer ante la Policía debido a las investigaciones solicitadas por la Fiscalía.
No olvidemos también el cambio reciente al frente del Shin Bet: el vicealmirante Eli Sharvit asume tras el cese de Ronen Bar, quien dejó su puesto luego de que emergieran detalles sobre una posible trama de corrupción entre el Gobierno israelí y Hamás relacionada con Qatar. La situación es crítica y nos toca reflexionar sobre lo que realmente está sucediendo detrás de esta compleja red política.