El pasado lunes, el Gobierno de Suecia nos sorprendió con una noticia que resuena profundamente en estos tiempos difíciles. Han decidido lanzar el mayor paquete de ayuda hasta la fecha para Ucrania, un montante que asciende a unos 1.480 millones de euros, algo más de 16.000 millones de coronas suecas. Y lo más impactante es que más de la mitad de este dinero se destinará a armamento.
Compromiso firme en tiempos oscuros
Pal Johnson, el ministro de Defensa sueco, no ha escatimado en palabras al presentar esta medida. Según él, este paquete incluye apoyo vital como defensa aérea, artillería y capacidades marítimas. Un verdadero arsenal que va más allá del simple apoyo: se trata de ayudar a Ucrania a mantenerse firme frente a la agresión rusa.
De los fondos anunciados, alrededor de 850 millones de euros, es decir, unos 9.200 millones de coronas, estarán destinados específicamente para comprar armamento y sistemas defensivos. Sin embargo, todavía queda por aclarar qué tipo exacto de equipo adquirirá Ucrania con esta inyección económica. Además, otros 462 millones de euros, o 5.000 millones de coronas, se dirigirán hacia diversos fondos que apoyan la compra colectiva para Ucrania; una estrategia pensada para canalizar gran parte del soporte militar internacional.
A esto se suma el compromiso directo del ejército sueco que enviará repuestos y equipos como ametralladoras y cerca de un centenar de vehículos valuados en aproximadamente 46 millones de euros. Johnson dejó claro en sus redes sociales que hay una urgencia palpable: “Rusia tiene la iniciativa en la guerra y debemos apoyar a Ucrania para romper esa tendencia.” Así las cosas, Suecia ya ha comprometido más de 6.000 millones de euros
a lo largo del conflicto desde su inicio en febrero del 2022 tras la invasión ordenada por Putin.