En un giro preocupante de los acontecimientos, el Ejército israelí ha lanzado una nueva orden de evacuación que afecta a «todos los residentes» de Rafá, una localidad en el sur de Gaza. La razón detrás de esta medida no es otra que la intensificación del combate con el objetivo de «eliminar las capacidades de las organizaciones terroristas» que operan en la zona. Avichai Adrai, portavoz del Ejército israelí, compartió un mapa con las áreas afectadas y urgió a la población palestina a buscar refugio en Al Mauasi por su propia seguridad.
Desplazamientos forzosos y críticas internacionales
No obstante, esta decisión ha desatado una ola de críticas. Thameen al Kheetan, portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, señaló que estas órdenes no solo son cuestionables desde el punto de vista moral, sino que también violan el Derecho Internacional. En sus palabras: “Miles están siendo desplazados forzosamente”. Y es que las cifras son alarmantes; desde el 18 de marzo, cuando se reactivó la ofensiva tras romperse un alto el fuego acordado anteriormente con Hamás, ya se han registrado cerca de 920 palestinos muertos y más de 2.000 heridos.
A lo largo del conflicto iniciado tras los ataques del 7 de octubre por parte de Hamás y otros grupos palestinos, las autoridades han informado que más de 50.000 vidas se han perdido y sobre 114.000 personas han resultado heridas. Sin embargo, lo más desgarrador es saber que todavía hay víctimas atrapadas bajo los escombros o abandonadas en las calles porque las ambulancias no pueden acceder a ellas debido a la escalada continua del conflicto. La angustia crece mientras todos nos preguntamos: ¿hasta cuándo?