En un contexto de creciente tensión y dolor, un líder del Movimiento de Resistencia Islámica, Hamás, ha hecho un llamamiento urgente: «Cualquiera que pueda tomar las armas, en cualquier rincón del mundo, debe actuar». Esta declaración llega como respuesta al controvertido plan que Donald Trump ha presentado para Gaza, un proyecto que muchos consideran como una verdadera traición a la humanidad.
Sami Abú Zuhri, quien ha alzado su voz en este dramático mensaje, no se guarda nada. Asegura que lo que se está tramando es un “plan diabólico”, donde la combinación de masacres y hambre pretende forzar el desplazamiento de los palestinos. Sus palabras resuenan con fuerza: “No escatimen en armas; si tienen bombas, balas o incluso piedras, es hora de actuar”. Esto no es solo una llamada a la resistencia armada; es un grito desesperado por justicia ante la brutalidad que vive Gaza.
Un conflicto que trasciende fronteras
Abú Zuhri también critica abiertamente las declaraciones del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Este afirmó recientemente que uno de los objetivos claros de sus acciones militares es implementar el plan propuesto por Trump. En respuesta a esto, Abú Zuhri sostiene que todos debemos romper el silencio. “Nos convertimos en cómplices si permitimos que los intereses estadounidenses y la ocupación sionista sigan intactos mientras Gaza sufre”, advierte con tono firme.
A medida que la comunidad internacional observa con preocupación esta situación cada vez más crítica, resulta evidente que lo ocurrido en Gaza no es solo un problema local; es una crisis humanitaria global. La voz de Hamás puede ser polarizadora para algunos, pero su llamado a la acción nos invita a reflexionar sobre nuestra propia responsabilidad ante tal injusticia.