En medio de una creciente tensión, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, no ha podido contener su frustración tras los últimos ataques lanzados por las Fuerzas Armadas rusas. Según él, estos bombardeos son una señal clara de que el Kremlin no tiene interés en buscar una paz real, a pesar de que se están llevando a cabo negociaciones para un alto el fuego. Desde su cuenta en redes sociales, ha hecho un llamado urgente a Estados Unidos: es necesario ejercer más presión y aplicar sanciones más duras. «Debemos tener una acción contundente del mundo hacia Rusia… para detener estos ataques», destacó Zelenski.
A lo largo de la noche del martes al miércoles, se lanzaron nada menos que 117 drones, lo cual ha sido calificado por el presidente como «117 pruebas» de que Rusia continúa alargando esta guerra sin miramientos. Además, hizo un balance sombrío sobre los bombardeos masivos dirigidos incluso contra objetivos civiles; viviendas y tiendas han sido blanco de esta ofensiva indiscriminada.
El dilema del alto el fuego y la respuesta internacional
Zelenski recordó que desde el 11 de marzo está sobre la mesa una propuesta estadounidense para lograr un cese total de hostilidades. Sin embargo, lamenta que Moscú parece reacio a avanzar en este sentido. «Cada noche, literalmente, Rusia sigue diciendo ‘no’ a nuestra propuesta de paz», afirmó con desánimo.
Por otra parte, hay movimientos diplomáticos en marcha desde la llegada de Trump nuevamente a la Casa Blanca. Esta semana tuvo lugar una serie de reuniones en Arabia Saudí entre Kiev y Moscú que han dejado entrever la posibilidad de alcanzar un acuerdo sobre navegación segura en el mar Negro. No obstante, el Kremlin ha dejado claro que cualquier avance estará condicionado a ciertas acciones, incluyendo revisiones sobre sanciones relacionadas con productos agrícolas y fertilizantes.