El pasado sábado, 22 de marzo, los ministros de Exteriores de Japón, Takeshi Iwaya; China, Wang Yi; y Corea del Sur, Cho Tae Yul, se encontraron en Tokio para dar un giro a sus relaciones. En este encuentro clave, los tres líderes acordaron que era el momento de avanzar en la cooperación sobre temas que nos afectan a todos. ¿Y qué hay del futuro? La intención es clara: facilitar una reunión entre los máximos mandatarios de estos países vecinos.
Diálogo sincero por un mañana mejor
Iwaya no ocultó las dificultades que han marcado la relación entre estas naciones. A pesar de eso, lanzó un mensaje esperanzador: “Un diálogo sincero es fundamental”. Están convencidos de que una cooperación sólida puede ser el pilar para lograr la paz y la prosperidad en esta región tan dinámica. Es emocionante pensar en cómo podrían trabajar juntos en aspectos como el intercambio cultural, el desarrollo económico o incluso la prevención ante desastres naturales.
Pero no se quedan ahí. También se han comprometido a hacer frente a desafíos comunes como la baja natalidad o el envejecimiento poblacional; temas que nos tocan a todos más cerca de lo que creemos. Wang recordó que este año marca un hito importante: 80 años desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Hizo hincapié en que ahora más que nunca necesitamos una colaboración “sana” para navegar por un panorama internacional complicado.
No olvidemos al ministro Cho, quien destacó la importancia vital de mantener la paz en la península coreana. Según él, “la estabilidad aquí es una responsabilidad compartida”. Y aunque las tensiones son palpables —sobre todo con las recientes acciones de Corea del Norte— hay una voluntad palpable por construir puentes entre estas naciones.