En las últimas horas, el Ejército de Líbano ha dado un paso crucial al desmantelar tres posiciones de lanzamiento de cohetes en el sur del país. Este movimiento se produce tras una escalada tensa, donde el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dio luz verde a nuevos bombardeos después de que tres cohetes cruzaran la frontera hacia el norte de Israel. Esta situación es particularmente alarmante, ya que marca un nuevo capítulo en las hostilidades desde que se decretó un alto el fuego entre Israel y Hezbolá en noviembre pasado.
Las Imágenes Hablan por Sí Solas
A través de su cuenta en X, el Ejército libanés compartió los detalles de lo que han denominado como una «operación de búsqueda e inspección». Las imágenes revelan lo rudimentarias que eran estas posiciones: simples estacas de madera clavadas en el suelo. Se encontraban al norte del río Litani, entre Kfar Tibnit y Arnoun. En medio del creciente nerviosismo, el Ejército asegura estar tomando todas las medidas necesarias para estabilizar la situación en esta área tan convulsa.
Netanyahu no se ha quedado atrás y ha advertido que Israel no permitirá ningún daño a sus ciudadanos ni a su soberanía. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) están listas para actuar según sea necesario. Por otro lado, Nawaf Salam, primer ministro libanés, hizo un llamado urgente a la calma justo cuando los enfrentamientos parecían reavivarse en la frontera. No dudó en señalar que cualquier actividad militar podría llevar a Líbano hacia una nueva guerra devastadora.
Salam también destacó la importancia del control estatal sobre los asuntos bélicos, recordando que solo el Estado libanés debería tener voz sobre cuándo ir a la guerra o hacer las paces. Es fundamental mencionar que aunque se había acordado un cese al fuego donde ambas partes debían retirar sus efectivos del sur del Líbano, eso no se ha cumplido totalmente. Israel aún mantiene cinco puestos militares activos allí bajo el argumento de que Hezbolá sigue operativo.
Finalmente, Salam apeló a la comunidad internacional para presionar a Israel y asegurar así que cumpla con todos los términos del acuerdo y se retire completamente del sur de Líbano. La incertidumbre continúa acechando esta región donde cada decisión tiene eco inmediato y consecuencias impredecibles.