En un giro inesperado de los acontecimientos, el primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, ha declarado este jueves que está «plenamente disponible» para aclarar cualquier inquietud que tenga la ciudadanía tras la caída de su Gobierno. Esta crisis política se desató la semana pasada cuando no logró superar una cuestión de confianza, todo en medio del revuelo generado por una empresa familiar llamada ‘Spinumviva’.
«Estoy aquí para informar a todos los portugueses y portuguesas sobre lo que realmente importa», dijo Montenegro con un tono directo y accesible en declaraciones a la prensa desde Bruselas. Queda claro que el político quiere mantener abiertas las líneas de comunicación con el pueblo.
Un futuro incierto
A medida que se acercan las elecciones legislativas programadas para el 18 de mayo, tras la firma del decreto por parte del presidente Marcelo Rebelo de Sousa que disuelve el Parlamento, Montenegro hace un llamado a reforzar la confianza en su coalición de centro-derecha, Alianza Democrática (AD). Su objetivo es sencillo: quiere que cada ciudadano decida cuál es la mejor opción para liderar el país.
La situación es tensa y cargada de incertidumbre; estos comicios serán los décimos bajo el mandato actual y las terceras en apenas tres años. Mientras tanto, entre rumores y promesas, los portugueses se preparan para ejercer su derecho al voto nuevamente. ¿Logrará Montenegro revertir esta crisis? Solo el tiempo lo dirá.