En un giro inesperado de los acontecimientos, el Ejército israelí ha vuelto a lanzar bombardeos este viernes sobre varias localidades del este y sur de Líbano. Todo esto ocurre a pesar de que desde el 27 de noviembre de 2024 se había acordado un alto el fuego. ¿Qué está pasando realmente? Israel justifica estos ataques alegando una supuesta «actividad» del grupo chií Hezbolá, lo que genera inquietud en la región.
Según un comunicado oficial, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han golpeado objetivos militares en el valle de la Becá y también han atacado una instalación con lanzacohetes al sur del país. Este tipo de acciones no hacen más que elevar la tensión y dejar claro que Israel está dispuesto a mantener su postura firme: «Las FDI seguirán actuando para eliminar cualquier amenaza al Estado de Israel», afirman desde su mando militar.
¿Qué pasa con el acuerdo de alto el fuego?
A pesar del pacto alcanzado entre Israel y Hezbolá, donde ambos debían retirar sus fuerzas del sur libanés, parece que la realidad es muy diferente. El ejército israelí aún mantiene cinco puestos en territorio vecino, lo que provoca incertidumbre y desconfianza. De acuerdo con información del diario libanés ‘L’Orient-Le Jour’, se han producido dos bombardeos adicionales en la misma zona mencionada anteriormente, pero por fortuna no hay reportes sobre víctimas hasta ahora.
Este conflicto nos recuerda lo frágil que puede ser la paz en esta parte del mundo. Las comunidades siguen viviendo con miedo ante posibles represalias mientras líderes políticos parecen jugar al ajedrez con vidas humanas como fichas. La pregunta sigue flotando en el aire: ¿hasta cuándo continuarán estas hostilidades?