BERLÍN, 21 Mar. – Este viernes, la Cámara Alta del Parlamento alemán, conocida como el Bundesrat, ha dado un importante empujón a un plan que muchos consideran vital. Con una amplia mayoría, se ha aprobado el acuerdo presupuestario acordado entre la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y el Partido Socialdemócrata (SPD). Este plan no solo tiene que ver con números; se trata de dotar a Alemania de una mejor infraestructura y de reforzar su defensa.
Un pacto respaldado por los verdes
El martes pasado, este mismo acuerdo ya había recibido luz verde en la Cámara Baja (Bundestag), gracias al apoyo incondicional de Los Verdes. Pero ahora, en el Bundesrat, ha logrado superar la barrera de los dos tercios necesarios con 53 votos a favor de un total de 69. ¿Quiénes se abstuvieron? Pues los representantes de Brandeburgo, Sajonia-Anhalt, Turingia y Renania-Palatinado.
Aún queda un último paso antes de que este ambicioso proyecto se convierta en realidad: la firma del presidente Frank-Walter Steinmeier. Si todo sale según lo previsto, se pondrán sobre la mesa 500.000 millones de euros destinados a infraestructuras y protección climática. Además, habrá una relajación del freno a la deuda que permitirá aumentar los gastos en defensa, protección civil y ciberseguridad.
Con estos cambios significativos en marcha, Alemania podrá contraer préstamos para cubrir todos esos gastos que superen el 1% del PIB. Esto podría traducirse en unos impresionantes 44.000 millones de euros cada año. Un movimiento que seguramente dará mucho que hablar.