MADRID, 20 de marzo. (EUROPA PRESS) – La situación en Gaza se vuelve cada vez más alarmante. El Ejército israelí ha informado que, en las últimas horas, han caído otros dos miembros del Movimiento de Resistencia Islámica, conocido como Hamás, sumándose a un trágico balance que ya supera los 600 palestinos muertos. Rashid Jahjú, quien lideraba el ‘mecanismo general de seguridad’—una unidad diseñada para proteger a los altos mandos y suprimir cualquier oposición al grupo islamista—es uno de los fallecidos. En sus manos estaba la inteligencia necesaria para planear ataques contra Israel y además supervisaba la propaganda destinada a moldear la opinión pública en Gaza.
Un ciclo interminable de violencia
No solo Jahjú ha perdido la vida; también Ayman Atsalí, jefe de seguridad en Jan Yunis, ha sido reportado entre los muertos por estos bombardeos. Las Fuerzas de Defensa de Israel han llevado a cabo estas operaciones junto con el Shin Bet, creando un panorama desolador para los habitantes del enclave.
En otro ataque aéreo separado, las fuerzas israelíes anunciaron la muerte de Ismail Abdalal, un alto mando de Yihad Islámica que dirigía las operaciones de contrabando hacia Gaza. Todo esto ocurre mientras la cifra total asciende a cerca de 600 víctimas mortales y más de mil heridos desde que Israel reanudó sus bombardeos este martes, violando el alto el fuego acordado en enero. Las críticas internacionales no cesan y cada vez son más las voces que claman por restablecer una tregua.