En un giro dramático de los acontecimientos, el Movimiento de Resistencia Islámica, conocido como Hamás, ha hecho un llamamiento urgente. Este jueves, han confirmado que siguen adelante con las conversaciones con mediadores internacionales con la esperanza de poner fin a la violencia que azota a Gaza. Es un momento crítico donde se siente el peso del sufrimiento del pueblo palestino, y ellos lo saben.
Una llamada desesperada por ayuda
El portavoz de Hamás, Abdulatif al Qanu, no ha dudado en expresar lo que muchos piensan: “Necesitamos acciones urgentes”. Los países de la región deben actuar ya para salvar a su gente del genocidio. La situación es insostenible; los bombardeos israelíes han dejado más de 430 muertos, incluyendo más de 180 niños. Esta escalofriante cifra nos recuerda que detrás de cada número hay una historia rota.
Al Qanu también recalcó que están trabajando codo a codo con Estados Unidos, Qatar y Egipto para forzar a Israel a ceñirse al acuerdo de alto el fuego. Sin embargo, el regreso a la violencia este martes ha destrozado cualquier atisbo de esperanza. “El cerco y el hambre son armas mortales”, añadió, haciendo eco del clamor colectivo por un cambio real.
No podemos quedarnos callados ante esta realidad desgarradora. Desde la Liga Árabe hasta la Organización para la Cooperación Islámica (OCI), todos deben unirse para poner fin a este asedio y evitar más muertes innecesarias. Es una responsabilidad compartida que no podemos ignorar.