Un nuevo capítulo en el conflicto entre Ucrania y Rusia se escribe con el sonido aterrador de drones sobrevolando la región de Saratov. Este jueves, las autoridades rusas no han dudado en calificar este evento como «el ataque con drones más masivo de todos los tiempos», un título que resuena con la gravedad del momento.
En un rincón estratégico, la base aérea de Engels ha sufrido un devastador incendio, y esto no es solo una cuestión militar; se trata de vidas humanas. Roman Busargin, el gobernador local, ha tenido que tomar medidas drásticas: “Por motivos de seguridad, se está llevando a cabo una evacuación de residentes”. Imaginemos por un momento lo que significa dejar atrás tu hogar en medio del caos.
Desgarradoras consecuencias del ataque
Los ecos del ataque aún retumban, dejando a su paso dos civiles heridos y daños significativos en 30 viviendas. La imagen es desoladora: dos guarderías, una escuela y hasta un hospital han quedado afectados. ¿Y qué dice Kiev al respecto? Hasta ahora, silencio absoluto.
A medida que las llamas devoran lo que queda intacto, los servicios de emergencia trabajan sin descanso para mitigar las consecuencias. “Todos los servicios siguen trabajando en modo intensificado”, ha dicho Busargin mientras los equipos luchan contra el fuego y ayudan a evacuar a pacientes y empleados del hospital dañado. Es un recordatorio brutal de cómo la guerra afecta a los inocentes.