BRUSELAS, 19 de marzo. La Alta Representante de la Unión Europea, Kaja Kallas, ha puesto toda la carne en el asador este miércoles al declarar que su prioridad ahora es enviar dos millones de cartuchos de munición de artillería a Ucrania. Esto se debe a que su propuesta para que los 27 países miembros destinen 40.000 millones de euros a reforzar al país invadido ha encontrado más obstáculos que apoyos. En un momento crítico, cuando las negociaciones entre Estados Unidos y Rusia están en juego y la ayuda militar norteamericana podría debilitarse, Kallas no se detiene.
Una inversión necesaria a largo plazo
En el contexto del ‘libro blanco’, que servirá como guía para aumentar el gasto en Defensa en Europa, Bruselas subraya la propuesta de Kallas sin entrar en cifras concretas pero insistiendo en esa necesidad urgente: doscientos mil cartuchos al año. El documento destaca una “necesidad crítica” para financiar las entregas hasta 2025, instando incluso a considerar donaciones incentivadas para asegurar esas entregas estables.
Kallas fue clara durante su rueda de prensa: “Ucrania debe armarse para evitar futuros ataques”. Aparte de esos obuses, también se habló de reforzar la defensa aérea y proporcionar drones y entrenamiento a las tropas ucranianas. Sin embargo, su plan original parece estar tambaleándose.
Los rumores indican que varios Estados miembros no están dispuestos a compartir equitativamente el coste del fondo propuesto; hay quienes prefieren contribuciones voluntarias. En este sentido, algunas fuentes diplomáticas han expresado que “no todos quieren aportar según su capacidad económica”, lo cual complica aún más el asunto.
A España le correspondería alrededor del 8,68%, o más de 3.000 millones, cifra notablemente superior al compromiso actual del presidente Pedro Sánchez quien prometió 1.000 millones durante su visita reciente a Ucrania.
No obstante, José Manuel Albares, nuestro Ministro de Asuntos Exteriores, aseguró que España no necesita esperar por propuestas ajenas para ayudar; ya está dando ejemplo con asistencia militar directa. Cuando se le preguntó si se incrementaría nuestro apoyo basado en la propuesta nueva de Kallas, simplemente dijo que “no hay ningún reparto por ahora”. También Italia expresó sus reservas y pidió tiempo para analizar los detalles antes de comprometerse.
Parece claro que dentro del seno europeo hay un debate candente sobre cómo abordar esta situación; algunos ven la propuesta como un intento débil por parte del bloque comunitario frente a un conflicto tan serio como el ucraniano. En resumen: estamos ante una verdadera prueba para ver quién está dispuesto a tirar hacia adelante y apoyar realmente a Kiev en estos momentos críticos.