La tensión vuelve a ser protagonista en el suroeste de Siria. Este martes, Arabia Saudí no se ha quedado callada ante los recientes bombardeos del Ejército israelí que, en un ataque previo, acabaron con la vida de al menos dos personas y dejaron heridas a unas veinte más. El Gobierno saudí ha salido al paso de estos hechos, acusando a Israel de intentar «desestabilizar la seguridad» tanto del país árabe como de toda la región.
Un llamado a la comunidad internacional
El Ministerio de Exteriores saudí ha emitido un comunicado contundente. En él, se denuncia lo que consideran «repetidas violaciones» por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), tachando sus acciones como una «flagrante violación del Derecho Internacional». Además, han instado a la comunidad internacional a tomar una postura firme frente a estos ataques y piden especialmente a los 15 miembros del Consejo de Seguridad que cumplan con su responsabilidad: oponerse a estas «violaciones continuas» en Siria y activar mecanismos para rendir cuentas.
Por otro lado, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos nos trae noticias frescas desde Homs, donde nuevos ataques israelíes han tenido lugar sin que por ahora haya víctimas reportadas. Israel justifica sus bombardeos contra instalaciones militares sirias al argumentar que representan una amenaza para su seguridad. Todo esto ocurre en medio del caos tras la caída del régimen de Bashar al Assad hace poco más de un mes.
Desde Deraa hasta Quneitra, la situación sigue siendo tensa. El Ministerio sirio también ha condenado estos ataques, afirmando que forman parte de una agresiva campaña contra el pueblo sirio y su estabilidad. Con cada nuevo día surge la pregunta: ¿hasta cuándo continuará esta escalada?