En una madrugada trágica, al menos 130 personas han perdido la vida y unas 300 han resultado heridas debido a una nueva oleada de bombardeos lanzados por el Ejército israelí contra la Franja de Gaza. Todo esto ocurre tras la decisión del Gobierno de Benjamin Netanyahu de reanudar los ataques, acusando al movimiento Hamás de rechazar todas las ofertas hechas para un acuerdo de alto el fuego. ¿Hasta cuándo vamos a seguir viendo esta violencia desmedida?
La dura realidad sobre el terreno
Fuentes médicas cercanas a Hamás han dado un informe desgarrador: la mayoría de las víctimas son niños. Hasta ahora, los cuerpos de más de 50 fallecidos han llegado al Hospital Naser en Jan Yunis, mientras que también hay víctimas en otras ciudades como Gaza y Deir al Balá. En este escenario caótico, las autoridades gazatíes no han emitido aún un balance oficial, pero su Ministerio del Interior ha hecho hincapié en que están siguiendo muy de cerca lo que está sucediendo.
Hamás ha denunciado que Netanyahu no solo revoca acuerdos, sino que además pone en riesgo a los rehenes que permanecen en Gaza. “Este gobierno debe asumir plena responsabilidad por estas atrocidades”, se lee en su comunicado. La situación es tan grave que incluso piden al Consejo de Seguridad de la ONU que actúe urgentemente para detener la agresión israelí.
Por su parte, Yihad Islámica también ha levantado la voz criticando las acciones del primer ministro israelí, asegurando que estos bombardeos son un intento deliberado para provocar más masacres entre civiles inocentes. Mientras tanto, Israel justifica sus ataques alegando que Hamás ha frustrado todos los esfuerzos para lograr un alto el fuego efectivo.
Este ciclo interminable parece no tener fin; ¿qué nos espera si seguimos así? Con cada nuevo ataque se intensifican las tensiones y crece el sufrimiento entre quienes ya están atrapados en esta guerra sin sentido.