El secretario general de la ONU, António Guterres, no ha podido ocultar su consternación por la reciente serie de bombardeos que Israel ha desatado en Gaza. Este martes, el número de palestinos muertos ya supera los 325, y Guterres ha hecho un llamado claro: se debe respetar el alto el fuego acordado entre el Gobierno israelí y Hamás.
Su portavoz, Stéphane Dujarric, subrayó que “el secretario general está profundamente preocupado por los ataques aéreos que han causado un número alarmante de víctimas civiles”. En este contexto tan delicado, Guterres insiste en que es crucial restablecer la entrada sin trabas de asistencia humanitaria y liberar incondicionalmente a los rehenes. La situación es crítica; el Ministerio de Sanidad en Gaza ha alertado sobre más de 325 muertos trasladados a hospitales debido a estas masacres. Lo más inquietante es que varios cuerpos siguen atrapados bajo los escombros, lo que hace temer que la cifra final sea aún mayor.
Aumenta la tensión entre Israel y Hamás
En medio de esta crisis humanitaria, el Gobierno israelí se justifica alegando que las operaciones del Ejército son necesarias tras las constantes negativas de Hamás a aceptar las ofertas de mediación. Ellos han rechazado extender la primera fase del alto el fuego como pedía Israel, exigiendo en cambio aplicar el acuerdo tal cual fue diseñado originalmente.
A pesar del anuncio unilateral de un alto el fuego con motivo del mes sagrado de Ramadán por parte de Israel, las condiciones para la entrada de ayuda humanitaria no se han cumplido. Y así seguimos sin vislumbrar una solución real a este conflicto; los esfuerzos por parte de Estados Unidos, Qatar y Egipto para mediar no parecen dar frutos. Mientras tanto, la población civil sigue sufriendo las consecuencias directas.