En medio de un panorama desolador, el teniente coronel Eyal Zamir, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, ha decidido visitar este martes las tropas en la ciudad gazatí de Rafá. Lo hace justo cuando el ejército israelí reanuda su ofensiva contra Hamás, a pesar del alto el fuego que se pactó en enero. Acompañado por el general Barak Huram y otros altos mandos, Zamir no ha perdido tiempo en hablar con los soldados allí desplegados. ‘Vuestra misión es proteger a las comunidades de aquí’, les dijo, subrayando la necesidad urgente de mantener la seguridad mientras el conflicto sigue cobrando vidas.
Una guerra sin fin
Desde los trágicos ataques del 7 de octubre, donde murieron unas 1.200 personas, casi 60 israelíes siguen siendo retenidos como rehenes por Hamás. En respuesta a esta situación angustiante, Israel ha lanzado una campaña militar que ya ha dejado más de 48.500 palestinos muertos. A pesar del acuerdo temporal alcanzado en enero para un alto el fuego que incluía la liberación de 33 rehenes por cientos de prisioneros palestinos, la tensión no cesa.
Este mismo martes, el Gobierno israelí anunció medidas contundentes contra Hamás después de que este grupo rechazara varias ofertas para volver al diálogo. La negativa y los continuos preparativos para nuevos ataques han llevado a Israel a endurecer su postura. Mientras tanto, Hamás insiste en ceñirse a los términos originales del pacto que debió entrar en su segunda fase hace semanas.
Con cada nuevo bombardeo y cada vida perdida se siente más fuerte el clamor por una solución duradera al conflicto; pero parece que estamos lejos de alcanzarla. La situación es insostenible y cada día se tiran a la basura oportunidades valiosas para establecer una paz real.