En un giro inesperado de los acontecimientos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido dar un paso al frente. Este sábado, anunció el inicio de una «acción militar decisiva y contundente» contra los hutíes en Yemen. ¿La razón? Su campaña de ataques que pone en jaque la navegación en el mar Rojo. Pero hay algo más profundo aquí: se trata de un claro aviso a Irán, ese gigante que siempre está detrás apoyando a estos milicianos.
Explosiones y advertencias
Las primeras noticias llegan desde Yemen, donde fuentes locales han confirmado al menos cinco explosiones resonando en la capital, Saná. Imagina la escena: el sonido atronador de las detonaciones que han arrasado un cuartel del movimiento insurgente y que incluso han llegado hasta el aeropuerto. No es cualquier cosa; son ecos de un conflicto que lleva más de diez años asolando esta región.
Trump no se ha andado con rodeos y lanzó sus palabras por medio de su plataforma Truth Social. Según él, los hutíes han estado librando una guerra implacable contra buques estadounidenses y otros países. En su mensaje dejó claro: “Utilizaremos una fuerza letal abrumadora hasta lograr nuestro objetivo”. Es evidente que esto no es solo un ataque; es una declaración sobre lo que está dispuesto a hacer para garantizar la libertad de navegación en esas aguas cruciales para el comercio internacional.
A lo largo del mensaje también se hizo referencia directa a Irán. Trump les advirtió: “Vuestro apoyo a los terroristas hutíes debe cesar inmediatamente”. Lo dejó muy claro: si no paran, habrá consecuencias. En este tira y afloja geopolítico entre Estados Unidos e Irán, parece que cada vez queda menos espacio para la negociación.