En un giro de acontecimientos que no sorprende a nadie, la Asociación Internacional de Juristas por el Sáhara Occidental ha alzado la voz este sábado para denunciar cómo las autoridades marroquíes han hecho todo lo posible para impedir una misión de observación destinada a evaluar la situación crítica de la población saharaui. La delegación, formada por tres valientes abogadas, Dolores Travieso Darías, Flora Marrero Ramos, y el técnico Silvestre Suárez Fernández, se encontró con un muro infranqueable al intentar llegar a El Aaiún, esa ciudad ocupada donde los derechos humanos parecen ser solo una anécdota.
Un intento fallido lleno de obstáculos
Según el comunicado que compartieron en su cuenta de X, estas juristas intentaron desembarcar, pero se toparon con dos hombres que parecían salidos de una película de miedo: sin uniformes ni identificación alguna. Y ahí es donde comienza la historia oscura que envuelve al Sáhara. Esta acción no es un hecho aislado; refleja una creciente represión y una alarmante falta de transparencia sobre lo que realmente sucede en esas zonas ocupadas.
No podemos olvidar que este no es el primer episodio de censura. En 2023 ya vimos cómo Dolores Travieso y sus compañeras Inés Miranda y Lola Travieso fueron expulsadas violentamente del territorio mientras intentaban cumplir con su deber. Las autoridades marroquíes están tirando a la basura cualquier intento de hacer brillar un poco de luz sobre lo que está ocurriendo allí.