En un día que debería ser como cualquier otro, la localidad de Kozirevka, en la provincia rusa de Kursk, se ha convertido en escenario de una tragedia desgarradora. Las autoridades han confirmado que al menos cuatro personas han perdido la vida y dos más han quedado heridas tras un ataque de las fuerzas ucranianas dirigido contra una fábrica de pienso. Este suceso no es aislado; recordemos que el Ejército ucraniano ya había llevado a cabo incursiones en esta zona durante el verano pasado.
Lágrimas y dolor en la comunidad
El gobernador provincial, Alexander Jinshtein, no pudo ocultar su desconsuelo al comunicar que entre los fallecidos se encontraba una mujer. Además, ha revelado que la vivienda de uno de los trabajadores ha sido completamente destruida por el impacto del ataque. Uno de los heridos se encuentra en estado grave y ha tenido que ser trasladado con urgencia al Hospital Clínico Regional de Kursk, mientras que el segundo herido decidió recibir asistencia médica sin moverse del lugar.
Las palabras del gobernador resuenan con fuerza: «Quiero expresar mis más sinceras condolencias a las familias y allegados de las víctimas». En medio del caos y la tristeza, Jinshtein asegura que el Gobierno está tomando medidas para ayudar a la región y desea una pronta recuperación para los heridos.