MADRID, 12 Mar. (EUROPA PRESS) – En una decisión que ha resonado en toda Europa, las autoridades finlandesas han decidido este miércoles no enviar tropas de paz a Ucrania. Y es que la presión sobre los países del viejo continente se intensifica después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, sugiriera que Europa debería implicarse más en las conversaciones de paz y ofrecer garantías de seguridad a Kiev.
La realidad finlandesa y sus temores
El primer ministro finlandés, Petteri Orpo, se dirigió al Parlamento con claridad: esta idea es “inviable” para su nación debido a la peligrosidad de la situación, ya que Finlandia comparte frontera con Rusia. “Si nuestros soldados entraran como fuerzas de paz, podrían terminar enfrentándose con los militares rusos”, expresó con preocupación.
Orpo no se detuvo ahí. Insistió en la necesidad urgente de que Europa tome cartas en el asunto para convertirse en un “pilar más fuerte” dentro de la OTAN. Aseguró que necesitamos un plan sólido para los próximos cinco o diez años: un “Ejército fuerte” y una “industria de defensa europea resistente” son fundamentales. ¡Y claro! Hay muchos agujeros por cerrar en cuanto a capacidades defensivas.
Además, subrayó lo crucial que es mantener una cooperación activa con Estados Unidos, nuestro aliado más importante según él. La relación entre Finlandia y la UE con EE.UU. ha sido una prioridad durante mucho tiempo y no podemos dejarla caer.
No se puede olvidar el trasfondo: Orpo reiteró este mismo miércoles que Rusia representa una “amenaza permanente para toda Europa”. Por eso hay que seguir apoyando a Ucrania y reforzar nuestra seguridad colectiva. Todos los países socios de la UE y miembros de la OTAN comprenden bien que el entorno ha cambiado; invertir más es esencial ante esta amenaza rusa y ante la cada vez menor ayuda procedente desde Estados Unidos.