En un giro inesperado de los acontecimientos, Keith Kellogg, enviado especial de Estados Unidos para Ucrania, ha decidido señalar directamente al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, como el culpable del fiasco en la reunión celebrada en la Casa Blanca. Según Kellogg, esto no es más que una consecuencia de las decisiones tomadas por Zelenski, quien aparentemente se atrevió a desafiar al presidente estadounidense en su propio despacho. «Ellos se lo buscaron», afirmó con desdén durante un evento organizado por el Consejo de Relaciones Exteriores, un influyente ‘think tank’ estadounidense.
Kellogg no se detuvo ahí; reveló que Zelenski había sido advertido sobre el propósito real del encuentro: formalizar un acuerdo relacionado con tierras raras, pero no para abrir un debate público sobre la paz. «La idea era clara: firmas el acuerdo, comes algo y te vas», explicó Kellogg, dejando entrever que todo estaba diseñado como una mera puesta en escena. Sin embargo, lo que sucedió fue todo lo contrario: la conferencia se convirtió en un auténtico enfrentamiento verbal que sorprendió a todos los presentes.
¿Negociaciones públicas o estrategia diplomática?
Kellogg enfatizó que no se puede negociar la paz frente a las cámaras diciendo cosas como ‘tienes que estar conmigo y no con los rusos’. Este tipo de actitudes solo complica las cosas. Para él, el mensaje era claro: si bien Zelenski podría haber tenido una oportunidad dorada para firmar ese crucial acuerdo durante su visita oficial a Kiev en febrero, no supo aprovecharla. Y aquí radica uno de los puntos más tensos de esta controversia; según Kellogg, las garantías de seguridad solicitadas por Zelenski estaban implícitas en la inversión económica que Estados Unidos planeaba hacer en Ucrania.
«Cuando hay una relación económica sólida con alguien, ya sea para abrir franquicias o invertir en recursos naturales valiosos, también hay un interés directo en proteger esas inversiones», argumentó Kellogg. En resumen, esta saga nos deja reflexionando sobre cómo unas decisiones pueden llevarnos a situaciones complejas donde todos parecen perder.