En Bruselas, el ambiente estaba cargado de determinación este 6 de marzo. António Costa, presidente del Consejo Europeo, junto a Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, dejaron claro que Ucrania no está sola en esta lucha. Ambos líderes se presentaron ante la cumbre extraordinaria de jefes de Estado y Gobierno con un mensaje contundente: la Unión Europea redoblará su apoyo militar a Kiev y permitirá que sea Ucrania quien decida el momento adecuado para negociar la paz.
Costa no se anduvo con rodeos al llegar al encuentro. “Los líderes europeos debemos tomar decisiones y conseguir resultados”, afirmó con firmeza. Habló sobre un ambicioso plan que contempla destinar 150.000 millones de euros en préstamos para fortalecer la defensa europea durante los próximos diez años. “La seguridad de Europa está intrínsecamente ligada a la seguridad de Ucrania”, insistió, recordando el compromiso inquebrantable que tienen con el país desde el inicio de la invasión rusa en febrero del 2022.
Un momento decisivo para Europa
Von der Leyen también se sumó a este llamado a la acción, describiendo el presente como un momento decisivo. Resaltó que su plan no solo busca aumentar las capacidades militares en Europa, sino que también busca intensificar la ayuda a Ucrania en su lucha por conservar su soberanía e integridad territorial. “Es crucial demostrar que estamos al lado de Ucrania mientras sea necesario”, añadió junto a Zelenski.
Zelenski, por su parte, agradeció profundamente este apoyo constante desde sus aliados europeos: “Estamos muy agradecidos de no estar solos”. Sus palabras resonaron con sinceridad; lo que muchos sienten hoy es más que un simple respaldo político; es una conexión palpable entre pueblos. Esta jornada será clave para avalar el plan destinado a rearmar Europa mientras se observa atentamente el movimiento estratégico tanto de Estados Unidos como de Rusia.