MADRID, 5 de marzo. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha lanzado una invitación clara y directa a los jefes de Estado Mayor de aquellos países europeos que estén dispuestos a dar un paso al frente. La cita será en París y el objetivo es debatir sobre un posible despliegue de fuerzas europeas tras la firma de un acuerdo de paz en Ucrania.
“A partir de la próxima semana, nos reuniremos en París con aquellos que quieran asumir responsabilidades”, comentó Macron durante su discurso. Se trata de un plan que busca garantizar una paz sólida y duradera, elaborado junto a los ucranianos y varios socios europeos.
El camino hacia la independencia europea
El mandatario espera contar con el apoyo de Estados Unidos, pero deja claro que deben estar preparados si esto no sucede. “La paz no puede construirse a cualquier precio”, advirtió, subrayando que ceder ante Moscú significaría una capitulación para Ucrania. En sus palabras se percibe una determinación: “El futuro de Europa no debe decidirse entre Washington y Moscú”.
Este jueves, se tomarán decisiones cruciales en Bruselas sobre una financiación conjunta para la compra de tanques y aviones en suelo europeo. Además, Macron ha abierto el debate sobre el concepto de disuasión nuclear, proponiendo mayor independencia tanto militar como económica.
No se puede confiar en las promesas rusas; recuerda cómo se incumplió el alto el fuego negociado en Minsk hace años. “Si un país invade impunemente a su vecino, nadie puede sentirse seguro”, añadió con preocupación. Y es que Rusia ya ha globalizado el conflicto ucraniano, movilizando recursos bélicos desde Corea del Norte e Irán mientras ataca nuestras fronteras.
A medida que avanza esta crisis, Macron insta a los países europeos a apoyar incondicionalmente a Kiev hasta lograr “una paz sólida” con Rusia. La idea es clara: abandonar a Ucrania no es opción; al contrario, hay que luchar por una paz justa y verdadera.