En una ceremonia cargada de simbolismo, Eyal Zamir ha asumido este miércoles el mando del Ejército de Israel con una promesa clara: «llevaré a las tropas a la victoria». En un momento tan crucial para el país, ha instado a toda la sociedad israelí a involucrarse en la defensa de su patria. Desde su nombramiento como sucesor de Herzi Halevi, quien dimitió tras los fallos de seguridad que llevaron a los ataques del 7 de octubre por parte de Hamás, Zamir se presenta como una figura decidida.
Un ejército del pueblo
Durante su discurso, Zamir hizo eco de las palabras que resuenan entre muchos israelíes: “Esta es una responsabilidad compartida”. Se dirigió especialmente a la comunidad ultraortodoxa, pidiéndoles que también contribuyan en esta lucha. Según él, las Fuerzas Armadas no son solo un grupo armado; son el Ejército del pueblo, una fuerza cohesionada frente a cualquier amenaza externa. «Vamos a trabajar para expandir nuestras capacidades», aseguró con firmeza.
No se olvidó de los rehenes que siguen cautivos en Gaza y prometió hacer todo lo posible por traerlos de vuelta: «Vuestros seres queridos están en mi mente. Mi deber es traerlos lo antes posible». Un mensaje que sin duda resonará en muchos hogares y corazones.
Por su parte, Benjamin Netanyahu no perdió la oportunidad para recalcar la urgencia y determinación del país: «Estamos decididos a ganar». Para él, lograr los objetivos militares no es solo cuestión de orgullo nacional; es algo vital para las generaciones futuras. Y añadió una advertencia contundente al nuevo jefe militar sobre los desafíos inminentes que le esperan: “No tendrás ni un minuto de respiro”.
A medida que avanza este capítulo complicado para Israel, las voces críticas también emergen. Halevi hizo hincapié en la necesidad urgente de abrir una comisión nacional para investigar lo sucedido durante aquellos días fatídicos del 7 de octubre. «No buscamos culpables; queremos entender qué pasó realmente», enfatizó.
No obstante, también defendió al Ejército ante quienes cuestionan su valentía y determinación: “Los que critican desde lejos nunca han sentido el frío metal del gatillo frente al enemigo”, sentenció con pesar.
Mientras tanto, todo parece indicar que el camino será duro y lleno de retos para Zamir y sus tropas. El pasado reciente dejó claro que hay mucho por mejorar y aprender si desean salir airosos ante este adverso panorama.