En un giro inesperado, JD Vance, el vicepresidente de Estados Unidos, ha decidido abrir la caja de Pandora sobre la guerra en Ucrania y lo que está sucediendo al otro lado del Atlántico. Durante una entrevista con Fox News, no se cortó un pelo al criticar a los líderes europeos por su enfoque hacia el conflicto con Rusia. Y es que, según él, Donald Trump tiene una visión mucho más sensata respecto a cómo acabar con este lío que parece no tener fin.
Vance cargó duramente contra el presidente ucraniano Volodimir Zelenski después del tenso encuentro en la Casa Blanca. “Los ucranianos no pueden luchar para siempre”, advirtió con firmeza. En su opinión, mientras los líderes europeos inflan a Zelenski como si fuera un superhéroe que debe seguir luchando indefinidamente, lo único que están haciendo es perjudicarlo. “¿Con qué? ¿Con las manos de quién? ¿Con el dinero de quién?”, se preguntó Vance, dejando claro que estas preguntas son vitales en medio del caos.
El dilema europeo y la realidad estadounidense
“Nuestros amigos europeos están haciendo un flaco favor a los ucranianos”, insistió Vance, señalando que sus propios ciudadanos empiezan a cansarse de financiar una guerra sin fin. La dualidad entre lo que se dice en público y lo que se habla en privado le resulta alarmante. Mientras algunos jefes de Estado hacen promesas grandilocuentes ante las cámaras, por detrás reconocen que esto no puede durar eternamente.
“Me asusta escuchar a Zelenski decir que esto va para largo”, continuó Vance, cuestionando cuántas vidas más se perderán si la guerra sigue adelante sin una solución pacífica. A su juicio, “los únicos con un plan son los estadounidenses”, subrayando así la necesidad urgente de volver a la mesa de negociaciones.
Pero eso no es todo; también dejó caer críticas sobre cómo Ucrania debería estar dispuesta a dialogar si realmente quiere llegar a algún acuerdo. Tras el encontronazo en el Despacho Oval donde Zelenski mostró poca apertura al diálogo pacífico, Vance fue claro: “Es crucial tener un socio dispuesto para negociar”. Sin duda alguna, esta situación requiere cabezas frías y voluntad real para poner fin al sufrimiento y empezar a pensar en reconstruir lo perdido.