MADRID 2 Mar. (EUROPA PRESS) – La oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha hecho un anuncio que marca un hito en medio de la tensión actual: Israel ha decidido implementar un alto el fuego temporal durante el periodo de Ramadán y Pascua, justo como lo había solicitado Estados Unidos. Este movimiento llega tras la finalización este sábado de la primera fase del alto el fuego en Gaza, donde lamentablemente no se han visto avances significativos hacia una paz duradera.
En palabras del propio Netanyahu, se ha estipulado que el primer día de este alto el fuego, se liberará a la mitad de los rehenes, tanto vivos como fallecidos. Y si las negociaciones avanzan hacia un acuerdo más permanente, se espera que los restantes también sean liberados. Esta declaración fue hecha después de una reunión clave con su Ministro de Defensa y otros altos funcionarios de seguridad. Pero aquí es donde las cosas se complican: aunque hay buenas intenciones sobre la mesa, existe una clara advertencia; si Israel siente que las negociaciones no están dando frutos tras estos 42 días, podría retomar las hostilidades.
Una danza complicada entre promesas y realidades
No todo es tan sencillo. El enviado especial de la Casa Blanca para Oriente Próximo, Steve Witkoff, había sugerido anteriormente prolongar esta tregua inicial sin abordar otros temas espinosos. Sin embargo, desde Israel han criticado abiertamente lo que consideran violaciones reiteradas del acuerdo por parte del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), quien hasta ahora ha rechazado cualquier tipo de intercambio propuesto en el marco Witkoff. Su portavoz Hazim Qasem ha sido claro: esta propuesta representa un retroceso y una táctica dilatoria que solo busca mantener a Israel en el enclave.
A medida que avanzamos hacia adelante, mediadores internacionales siguen intentando mantener viva la esperanza; especialmente en El Cairo están trabajando para llegar a algún acuerdo antes de que sea demasiado tarde. Mientras tanto, António Guterres, secretario general de la ONU, hace eco desde Nueva York instando a ambas partes a aferrarse al alto el fuego: «Los próximos días son cruciales» subraya Guterres al llamar a cumplir con sus compromisos para evitar un nuevo estallido.