MADRID, 1 de marzo. (EUROPA PRESS) – En un día que debería haber sido de celebración por el apoyo internacional, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, se ha hecho eco de una llamada urgente: «que nadie se olvide» de su país mientras enfrenta un conflicto bélico con Rusia. Esta súplica resonó con fuerza tras la tensa discusión que mantuvo con Donald Trump en la Casa Blanca, donde ambos líderes no lograron encontrar un punto en común.
En un mensaje sincero compartido en su cuenta de Telegram, Zelenski dejó claro lo crucial que es para Ucrania ser escuchada: «Es fundamental que la gente sepa que no está sola y que sus intereses están representados en cada rincón del mundo». Este hombre no solo habla como líder; lo hace como alguien que siente el peso del sufrimiento de su pueblo.
Agradecimientos a la comunidad
Anoche, se reunió con la comunidad ucraniana en Washington D.C., aprovechando para agradecer el respaldo recibido: «Gracias por vuestro apoyo durante este momento difícil… No solo por ayuda diplomática y financiera, sino también política y por vuestras oraciones». Estas palabras son un recordatorio de que cada gesto cuenta y que la solidaridad va más allá de las fronteras.
A pesar del incidente explosivo con Trump—donde este le acusó de jugar con fuego al negarse a aceptar un alto el fuego—Zelenski se mantuvo firme. Él argumentó sobre la falta de garantías suficientes para firmar un cese al fuego. La situación llegó a tal extremo que incluso tuvo que lidiar con el vicepresidente JD Vance, quien le reprochó no valorar los esfuerzos estadounidenses por poner fin al conflicto. Un encuentro fallido, sin duda, pero lleno de tensiones y realidades crudas.
No obstante, entre discusiones acaloradas y desacuerdos evidentes, queda una verdad inquebrantable: Ucrania necesita atención y ayuda ahora más que nunca. Mientras seguimos atentos a los acontecimientos internacionales, debemos recordar estas voces olvidadas en medio del estruendo político.